
Para mi el compromiso social de la Iglesia es esencial. Etimológicamente se puede definir Iglesia como "pueblo de Dios" o "asamblea", definición que me gusta mucho pues pone énfasis en lo que yo considero primordial: la comunión de los creyentes. Partiendo de eso es indiscutible que la esencia de la Iglesia es social y esta gran comunidad tiene también un compromiso con todo el mundo, pues Cristo nos pone por fundamento el amar al prójimo como a uno mismo, lo que significa también atender las necesidades del otro como si fueran propias.
La política, más allá del significado coloquial que le damos, hace referencia a la influencia que ejercemos en otros, a nuestras estructuras de organización social y al ejercicio del poder. Toda acción que hagamos tiene, aunque sea inconsciente y sutilmente, una dimensión política. Por ejemplo, el solo hecho de decirle a alguien como te sientes genera una influencia en él, cómo lo digas reflejará el tipo de relación que tienen y concluirá en un acción del receptor. Es inevitable. Si no dices nada también. Entonces, como cristianos estamos llamados a ser responsables en todo nuestro actuar, no solo por beneficio individual, sino por que influimos en el resto. Dentro de esta lógica, ¿cómo reaccionar frente a la injusticia y a las necesidades de la gente? Inevitablemente llegamos a la participación ciudadana y a lo netamente político. ¿Es esto malo e incompatible con la religión? No lo creo, la Biblia está llena de política. Basta con leer en Lucas 1:46-55 el famoso Magnificat de la Virgen María: "Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos". Similar es la historia del pueblo de Israel, las fuertes denuncias de los profetas y de Jesucristo, la misma crucifixión, el compromiso de los primeros cristianos y cuántos pasajes más en toda la Sagrada Escritura. En este sentido encuentro primordial la vocación diacónica (servicio social) y la vocación profética (denuncia social) que se hace como Iglesia. Si leen Cristianismo vs Economía pueden ver que también me veo llamado como cristiano a interceder en el sistema económico.
¿Que hacemos con la idea de que no hay que mezclar religión y política? Aunque suene paradójico, concuerdo en cierta medida con esta idea. Concuerdo en los casos en que se utiliza a la estructura eclesial para promover o imponer posturas partidistas. Una cosa es la política sana en términos de compromiso social y otra cosa es la política partidista, en la que se apoya ciegamente a un bloque en desmedro de otro y se excluye al que tiene otra postura. Me parece completamente contrario al concepto de un pueblo de Dios unido a pesar de las diferencias. La Iglesia como estructura está ahí principalmente para ayudar al crecimiento espiritual de la membresía y representarla ante otras estructuras religiosas, sociales y cívicas. Y reitero: lo principal es la comunión entre los creyentes, la edificación mutua. Hay que ser sensible con la realidad de que entre los creyentes hay diversas posturas políticas y distintos contextos sociales-históricos. ¿Sirve realmente que los representantes de la Iglesia publiquen su postura ante un tema político? Por ejemplo acerca del movimiento estudiantil, de las acciones de un gobierno u otro, de las causas mapuches, de legislaciones o asuntos similares. Sí creo que como cristianos es importante tratar esos temas. Se pueden hacer diálogos abiertos al respecto, se podría también encuestar a los feligreses y publicar estadísticamente las opiniones dentro de la Iglesia. Y si queremos comprometernos de forma más impactante como cristianos, ¿no podemos formar partidos políticos cristianos, fundaciones, think tanks o algún otro cuerpo más autónomo que la misma Iglesia?

Amén.